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Diócesis de Carabayllo
Pastoral Social
Evangelio del domingo 25 de Julio de 2010
Publicado por Noel Kerins en Reflexiones el 20 de julio de 2010 | 3 comentarios
Domingo Décimo Séptimo del Tiempo Ordinario.
Evangelio de San Lucas 11, 1-13
Enseñar a orar.
Dos ejes forman el fundamento de la vida cristiana –orar y obrar. Lucas frecuentemente indica que Jesús mismo reza, conversa con su padre. Es lo primero que señala el Evangelio hoy.
Y contestando el pedido de un discípulo nos da la gran oración, el Padre Nuestro. En pocas palabras sencillas Jesús nos enseña profundamente. Hay que rezarlo despacito, no de papareta. Veamos:
En el Padre Nuestro de Lucas hay un saludo + 5 peticiones:
El saludo: Padre: Es el término cariñoso e íntimo que Jesús mismo usa cuando se dirige a Dios. Se trata de confianza y abandono en el Padre. Jesús nos ha hecho participar de su propia filiación, ser hijo.
Primera petición: “Santificado sea tu nombre”. El nombre equivale a la persona. Es decir “que todos reconozcan a Ti como Dios” Que dejen a un lado los otros Dioses – el dinero, el poder explotador, el maltrato. Si fuera así -¿Cómo sería el Perú?
Segunda petición: “Venga tu Reino”. Hay que rezar despacito, no como rito ni como costumbre nada más.
Tercera Petición: “Danos cada día nuestro pan cotidiano.” Pan es alimento de vida – salud, trabajo, alimentación, salario digno.
Cuarta Petición: “Perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe”. Aquí los Cristianos toman la delantera. Antes de Pedir perdón a Dios presentan el hecho de haber perdonado. Es difícil. A veces toma tiempo. Recemos despacio no más. Ninguna comunidad puede mantenerse unida, sin el perdón.
Quinta Petición: “No nos dejes caer en la tentación”.
No se trata tanto de las pequeñas tentaciones, sino la gran tentación. ¿Cuál es? El otro poder presenta a Jesús su proyecto. Satanás le tienta con abundancia fácil, riqueza engañadora y poder para dominar. Ver Lucas 4, 1-13. Jesús sabe bien lo que se presenta como tentación. La tentación es abandonar el proyecto de Jesús por el otro proyecto. “No nos dejes caer en la tentación.” Se nos presenta muy a menudo. Causa mucho daño. Trae muerte, no vida. Recemos despacio.
Una pregunta: ¿De veras en nuestra comunidad rezamos esta oración que Jesús nos enseña? ¿Cómo la rezamos?
3 comentarios »
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Gracias por esta reflexión que me permite confirmar que las oraciones las debemos hacer con calma y meditando cada palabra o frase.
Rezar es estar seguro en la fe, de conocer a Jesucristo y de hacer lo que nos enseña.
Es tan sano orar, nos ofrece tranquilidad si oramos con el corazon, sentirlo, vivirlo como el vinculo para comunicarnos con El, son muchas en las ocasiones de angustia en que solo respirar y orar un instante me han permitido cambiar de opinion o decidir con claridad.