¡Ay de los que se roban el dinero del pobre…!

¡Ay de los que se roban el dinero del pobre…!

A continuación les hacemos llegar un artículo que publicó la revista signos en su última edición (Mayo 2010). Les invitamos a leerlo, reflexionarlo y dejar su comentario.

Día tras día, las carátulas de los diarios no hablan sino sobre eso…la corrupción, una plaga que parece imposible de ser controlada y que amenaza, como las termitas, con destruir no solo el tejido social sino de carcomer por dentro las instituciones. En las encuestas de opinión es considerada entre los problemas que más preocupan a los peruanos. Lamentablemente no es un mal nuevo; acompaña la historia de nuestra población, por lo menos desde la época republicana.

Solo remontándonos a 1985 podríamos evocar el tema del BCCI, los aviones Mirage, Mantillla y Montesinos, la comercialización de la ropa donada. La falsificación del millón de firmas, la compra de los diarios chicha, la compra de congresistas tránsfugas, la compra de patrulleros, el faenón, Alas Peruanas, los petroaudios, COFOPRI y un largo etc.

El filón de esta mina es inacabable….hace unos días el asesor del Gobierno Regional de San Martín, Octavio Alvarado, denunció que el Grupo Romero hizo un tremendo faenón en las tierras del distrito de Barranquita (provincia de Lamas, región San Martín) con la anuencia del Ministerio de Agricultura porque compró 3 mil hectáreas de bosques primarios y protegidos a 0.66 céntimos de sol el metro cuadrado. “Además por la venta de los árboles que ya ha talado, el Grupo Romero ganó más de 20 millones de soles porque, con un promedio de 0.30 centavos por pie tablar de madera multiplicado por 60 millones. O sea que con la venta de la madera ya han recuperado largamente el dinero invertido y se les regaló los 30 millones de metros cuadrados. Así que es un tremendo faenón”, afirmó en el programa “No Hay Derecho” de Ideeleradio.

En sus diversas modalidades la corrupción es aprovecharse de un bien común con fines particulares, un robo sin pistola pero igualmente ruin y reprobable….y ello adquiere mayor carácter delictivo, si cabe, cuando el robo se produce en un país tan pobre y desigual como el nuestro. Porque el corrupto lo que hace es meter la mano a escondidas en el bolsillo del país, en la plata de todos los peruanos, en el dinero del Estado, al que todos contribuimos con nuestra actividad y nuestros impuestos. Y eso es lo que hacen en el Perú los corruptos. Un dicho, que no compartimos, afirma que quien roba a un ladrón tiene años de perdón. Nosotros diremos más bien que quien se roba el dinero de los pobres no tiene perdón. Nos hablan nuevamente de las decenas de niños y ancianos que mueren de frio cada invierno; para prevenirlo bastarían cinco millones de soles. Si comparamos esta cantidad con los 14 mil millones de dólares que la corrupción evaporó durante el gobierno de Fujimori, según un estudio de Felipe Portocarrero, resulta imposible no sentirse sacudido e indignado por tal desproporción.

Un delito y un pecado

La corrupción es un delito. Pero también es un pecado. Ni como ciudadanos ni como cristianos podemos ser complacientes con ella. Quienes queremos ser discípulos y misioneros de ese Dios hecho hombre que prefirió a los pobres y fue asesinado por predicar la justicia, la equidad, la solidaridad y la fraternidad, no podemos convivir con esta lacra que, como dijo Monseñor Crepaldi, del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz, «compromete el correcto funcionamiento del Estado, introduce creciente desconfianza en los ciudadanos, distorsiona de raíz el papel de las instituciones representativas, agrava las desigualdades entre países avanzados y aquellos en vías de desarrollo», además de que «concurre para determinar subdesarrollo y pobreza».

Quienes nos sentimos convocados a vivir nuestra fe en el espíritu de Aparecida, que señaló la centralidad de la opción preferencial por los pobres y su carácter cristocéntrico, no podemos escapar a plantearnos una cierta pastoral de la corrupción, no solo porque ésta agrava la pobreza de los más pobres, sino porque constituye una injusticia, y porque es la expresión de una idolatría en la que el dinero y el consumo se convierte en el fin supremo, el dios absoluto.
Todo lo anterior debe llevarnos a un comportamiento más exigente frente a la corrupción, que empezará por nosotros mismos, por no transigir con ella en el día a día, por reflexionar qué lugar tiene el dinero y el consumo en nuestras vidas. Pero también por contribuir a nuestro alrededor a luchar contra esa tolerancia generalizada frente a la corrupción, a estar más vigilantes sobre el manejo de los bienes públicos por parte de las autoridades y a exigir, como ciudadanos, que exista una auténtica y eficaz política anticorrupción que establezca medidas de control y de transparencia preventivas así como sanciones adecuadas.

Editorial revista signos. En: Revista Signos. Nº2. Mayo 2010 pág. 3

Signos: Publicación mensual del Instituto Bartolomé de Las Casas y del Centro de Estudios y Publicaciones
DIRECCIÓN: María Rosa Lorbés REDACCIÓN: Luis Llontop S.
DISEÑO ORIGINAL CARATULA: Natalia Iguiñiz FOTO CARÁTULA: Rolly Valdivia COMPOSICIÓN: CEP ARCHIVO: CENDOC IBC REDACCIÓN: Belisario
Flores 687. Lima 14. Apdo. 3090, Lima 100 Telefax: 472-8871 IMPRESIÓN: Gráfica AVA S.A.C. Psje. Adán Mejía 180 Lima 11 EDICIONES Y SUSCRIPCIONES:
Centro de Estudios y Publicaciones. Camilo Carrillo 479. Lima 11. Apdo. 11-0107 SUSCRIPCIONES PARA 12 NUMS: Nacional: S/. 30
( S/12.00 + porte) A. Latina: $ 25 ($12.00 + porte) Otros: $ 47 ($12.00 + porte) Correo: signos@bcasas.org.pe ISSN 1022-789X Editor titular del proyecto editorial: Centro
de Estudios y Publicaciones. Proyecto editorial: 31501130900966 © María Rosa Lorbés, Luis Llontop S. DEPÓSITO LEGAL: 97-0968. Tiraje: 3,300 ejemplares.

Un comentario »

  1. Isabela dice:

    Es más que interesante el mensaje,es un llamado hasta donde yo puedo participar en ese cambio que se puede dar, siempre y cuando tengamos el valor de enfrentar y unirnos para cambiar esa realidad en la que muchos la aceptamos de manera complaciente.

Su opinión nos interesa...

Nos reservamos el derecho de eliminar y/o modificar los comentarios que contengan lenguaje inapropiado, spam u otras conductas no apropiadas en una comunidad civilizada. Para mayor información revisa nuestras Condiciones de participación. Gracias.

El E-Mail registrado no será publicado.

Para validar la dirección web ingrese: http://